La figura de diez dólares que nadie peló en el pasillo de Walmart

Figura Darkseid de Kenner Super Powers Collection 1984 con tarjeta original y mini-cómic

Imagínate el pasillo de juguetes de Walmart en 2023: un gancho a la altura de la cintura, medio vacío, con dos o tres figuras pequeñas colgadas en cartoncillo de colores. Una es Black Manta y cuesta unos 170 pesos.

Frente a ese gancho pasan tres tipos de persona: el papá que busca algo barato, el niño que quiere el grande de la caja bonita, y el coleccionista, que ni voltea porque va derecho al pasillo de las de 7". Ninguno de los tres se la lleva.

Esa figura es hoy de las que más se han revalorizado de todo el catálogo de DC. Y la razón de que exista —con esa capa de tela, ese cartoncillo y ese personaje— arranca cuarenta años antes, en un lugar donde nadie buscaría el origen de un juguete: una pelea entre un dibujante y la editorial para la que había trabajado toda su vida.

El hombre que pedía de vuelta su papel

A mediados de los ochenta, Jack Kirby andaba peleando con Marvel por recuperar sus páginas originales de dibujo. No los derechos, ojo: el papel. Las hojas físicas donde había dibujado a los Cuatro Fantásticos, a Hulk, al Silver Surfer. Marvel se las regresaba a cuentagotas y con condiciones, y el hombre que había inventado media editorial andaba escribiendo cartas para que le devolvieran su propio trabajo.

Ese mismo año, en las oficinas de Kenner en Cincinnati, alguien tenía un problema distinto y mucho más simple: Mattel estaba vendiendo He-Man por camiones enteros a punta de villanos con músculos, y a DC, que tenía el catálogo de superhéroes más famoso del planeta, no se le ocurría contra quién ponerlos a pelear. Batman y Superman llevaban cuarenta años ganando; hacía falta alguien que se viera capaz de tumbarlos.

El truco de apretarle las piernas a Superman

En 1984 DC le entregó la licencia de sus personajes a Kenner, que se la quitó a Mego y a Mattel. No ganó con la figura más detallada ni con la mejor articulada, sino con un truco de feria: si le apretabas las piernas a la figura, hacía su superpoder. Superman daba un golpe, Aquaman movía los brazos como si nadara, y todo salía de un mecanismo escondido en el plástico que resultó suficiente para vender millones.

La línea se llamó Super Powers Collection, duró de 1984 a 1986 y medía once centímetros y medio, que en su momento era enorme: le sacaba una cabeza a los Star Wars del mismo Kenner. El resto de los diseños salieron de las guías de estilo que José Luis García-López había hecho para DC, esas ilustraciones que definieron cómo se ve Batman en una lonchera, en una playera y en un vaso de refresco durante cuarenta años.

Pero los villanos cósmicos no estaban en esa guía. Los mejores que tenía DC eran los del Cuarto Mundo, y ésos los había hecho Kirby.

La maniobra de Kahn y Levitz

Aquí está lo que casi nadie cuenta. Cuando Kirby se fue de Marvel a DC en los setenta, firmó exactamente el mismo tipo de contrato que tenía allá: trabajo por encargo. Darkseid, Orión, Mister Miracle, Kamandi, el Demon — todos creados bajo un acuerdo que no le daba un peso de regalías. Se cambió de casa y le pusieron el mismo contrato.

Jenette Kahn y Paul Levitz, que dirigían DC en esos años, sabían que eso era una injusticia y que legalmente no podían deshacerla. Así que encontraron una puerta lateral: si Kirby rediseñaba a sus propios personajes para las figuras, cobraría por los diseños nuevos, y ese pago salía del fondo de Kenner, no del bolsillo de DC. Regalías disfrazadas de trabajo de diseño.

Figura suelta de Darkseid, Kenner Super Powers Collection 1984, con capa de tela azul
El Darkseid de Kenner con su capa de tela. Ésta es la figura que Jack Kirby rediseñó, y la única por la que llegó a cobrar.

Funcionó tan bien que aquí está el dato que duele y da gusto al mismo tiempo: Kirby ganó bastante más dinero rediseñando a Darkseid para un juguete del que había ganado inventándolo. Y por eso el Orión de Super Powers no se parece al Orión del cómic; ese rediseño existe porque era la única forma de pagarle. George Pérez y Ed Hannigan se colaron en el mismo arreglo: acababan de rediseñar a Luthor y a Brainiac para el aniversario cuarenta y cinco de Superman, así que también entraron al reparto.

Lo que Kirby hizo con el gesto

Quedó tan agradecido que aceptó dibujar dos miniseries de Super Powers para DC. No son su mejor trabajo — la trama es Darkseid repartiendo poderes a cuatro guerreros sin nombre que a su vez se los reparten al Joker, al Pingüino, a Luthor y a Brainiac, y se siente exactamente tan armado como suena.

Pero fue la última vez que Jack Kirby dibujó a sus Nuevos Dioses. Los había creado sin cobrar por ellos, y se despidió de ellos en un cómic promocional que existía para venderle juguetes a niños de ocho años. Todo eso viene dentro del blíster de cartón que hoy cuelga en eBay.

Mattel se cobra la derrota

Antes de saltar a McFarlane hay un capítulo que casi nadie cuenta así, y es el que explica por qué esta línea pesa tanto. Mattel perdió DC en 1984 contra Kenner. Al retomar la licencia entre 2008 y 2012, hizo DC Universe Classics, esculpida por el aclamado grupo Four Horsemen, y la construyó mirando a la Super Powers de Kenner.

No de lejos: se propuso rehacer, una por una, todas las figuras de Kenner, consiguiéndolo con la ola 18, cuando salió el Samurai y con él quedó completo el remake de la línea original.

Cuarenta años después, McFarlane la revive

Salto a 2022. McFarlane resucita la línea con el mismo cartoncillo, la misma capa de tela y la misma vibra de sábado por la mañana, que es el negocio en el que está la nostalgia.

Y aquí viene el detalle que explica todo lo demás, y que nos regresa al gancho del principio: salió como exclusiva de Walmart. Los mismos medios que celebraron el regreso se quejaban en el párrafo siguiente de que Walmart no es famoso por surtir bien sus tiendas. Hay quien argumenta, de manera conspiracional, que distribuir mal es una estratagema para generar escasez.

Los números, y qué tanto se les puede creer

Aquí está el número que importa: de las 75 figuras medidas, 67 se venden hoy arriba de su precio de lista. Nueve de cada diez. El promedio del grupo queda en +107%.

Para dimensionarlo hace falta compararlo con la línea cara, la que el coleccionista sí voltea a ver: la DC Multiverse de 7 pulgadas va en +22% sobre trescientas veintitrés figuras. La figura de ciento setenta pesos le lleva ochenta y cinco puntos a la de quinientos.

Con una salvedad que en cartón pesa más que en cualquier otra línea: estos promedios salen de ventas revueltas y no miran el estado de la tarjeta. Un blíster impecable y uno con la esquina doblada llegan a separarse al doble.

Las dos del gancho, con su asterisco

Black Manta y Reverse Flash son las dos que todo el mundo cita, y por eso hay que decir en voz alta lo que casi nunca se dice: cada una tiene dos y cuatro transacciones registradas. Con tan pocas operaciones, un solo comprador con prisa mueve el promedio entero. Es indicio de escasez, no precio de mercado.

Lo que sí está bien sostenido, con decenas de transacciones detrás, son las Gold Label de la ola 11 y varias de las olas 4 a 7, que se han vendido del doble al cuádruple de lo que costaron.

La frontera de los doscientos veinte pesos

Éste es el hallazgo práctico, y sale de una separación insólitamente limpia para un mercado tan caprichoso. Lo que salió en 221 pesos o menos — o sea las figuras — se ha vendido en promedio 114% arriba de lista, mientras que lo que salió más caro — vehículos y playsets — se ha vendido 11% abajo. El Bat Multicraft salió cerca de 595 pesos y hoy anda en doscientos; el Bug de Blue Beetle igual; el T-Craft de Superman, parecido.

Por qué pasa eso ya es lectura nuestra y no sale de ningún número: una figura de doce centímetros cabe en cualquier hueco y viaja en una caja chiquita, mientras que un vehículo pide medio entrepaño y cuesta el triple de mandar. Un vehículo no cierra huecos en la repisa: los abre.

La ola 1, y el año en que todo se detuvo

Las cinco piezas de arranque, todas de 2022, son las únicas del grupo que pierden parejo, y dos de esas cinco son vehículos, o sea la misma categoría que ya vimos hundirse. Lo que sí dice algo es que Darkseid cayó un 37%: el nieto directo de aquel rediseño de Kirby, en una línea donde nueve de cada diez suben.

Son tres figuras, o sea que no es para hacer ley. Pero coincide con lo que le pasó al catálogo entero de McFarlane ese año: 2022 completo, ciento setenta y cuatro figuras, estancado en −1%. Fue el año en que la línea era la más vendida del país, se fabricó como tal, y todavía hay de sobra. Ésa es, en el fondo, la única regla que aguanta todo: sube lo que se hizo poco.

La rueda completa el giro

McFarlane deja de fabricar figuras de DC el 31 de diciembre de 2026, y con la salida se van DC Multiverse, DC Retro y también Super Powers, salvo que Mattel decida continuarlas.

Ahí está el último giro. Kenner le ganó la licencia a Mattel en 1984 con estas figuras. Mattel se pasó años rehaciéndolas una por una sin tener el derecho de llamarlas así. Y ahora, cuarenta y dos años después, tiene la licencia completa y la línea original en la mano. De momento no ha dicho una palabra sobre qué piensa hacer con ella.

Todo esto, además, son transacciones en dólares en Estados Unidos. México es otro mercado, estas figuras casi no llegaron por aquí, y traerlas cuesta. Las conversiones a pesos de este texto son al tipo de cambio del día en que se escribió y sirven para dimensionar, no para comparar contra lo que algo cuesta en una tienda mexicana.

Y vale la pena volver al gancho medio vacío del principio, donde nadie se llevó la figura de ciento setenta pesos. Adentro de ese cartoncillo hay un rediseño que existe porque dos ejecutivos buscaron la manera de pagarle a un hombre lo que le debían y no podían darle. El coleccionismo tiene esa costumbre: le termina poniendo precio justo a lo que nadie se molestó en guardar.

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De dónde salen los números: los precios de reventa vienen de la base pública de Action Figure 411, que registra transacciones cerradas de eBay, sin separar por estado de la pieza ni del empaque. El cruce contra precios de lista, los agrupamientos y las conclusiones son nuestros. Corte: agosto de 2026.

Sobre Kirby y la línea: SuperFriends Wiki · DC Database · CBR · CBR, diseños de Darkseid · Super Hero Speak · Action Figure Wiki, sobre DC Universe Classics.

Aviso: este artículo es información de mercado, no asesoría de inversión. Los porcentajes describen transacciones ya ocurridas en el mercado estadounidense y no predicen precios futuros. El valor de una figura de colección puede subir o bajar. The Backroom Pop no garantiza revalorización de ninguna pieza de su catálogo.