En 2005, alguien en Toy Biz tenía sobre la mesa un problema de logística. Querían hacer a Galactus, el devorador de mundos, y para que se viera bien junto a las figuras de quince centímetros tenía que medir cuarenta y uno. Una figura de ese tamaño necesita una caja inmensa, y una caja inmensa no cabe en el anaquel de la juguetería, y sobre todo no cabe en el precio que alguien está dispuesto a pagar por una figura de acción.
La solución fue partirlo. Metieron un pedazo de Galactus dentro de cada figura de la novena ola de Marvel Legends, y el reparto quedó así: Bullseye traía la pierna izquierda, War Machine la derecha, el Hulk de primera aparición el brazo izquierdo, Doctor Strange el derecho, Deathlok el torso de arriba, Nightcrawler la cintura, y el Profesor X la cabeza. Siete cajas. El que las compraba todas se llevaba un Galactus de cuarenta y un centímetros que nunca estuvo a la venta.
Vale la pena mirar esa lista otra vez, porque ahí está el negocio completo. Hulk y Doctor Strange se venden solos. ¿Pero Deathlok? ¿Bullseye? ¿Nightcrawler? Ésos son los que se quedan colgados en el anaquel hasta la liquidación. Le pusieron Build-A-Figure, y funcionó tan bien que veinte años después lo usa toda la industria.
Repartir a Galactus entre siete figuras no era un truco de empaque: era la manera de colocar a los que nadie iba a comprar por su cuenta.
El mecanismo llegó tan lejos que hasta deformó las poses. Deathlok y Nightcrawler venían acomodados de manera rara dentro del blíster para dejarle sitio al pedazo de Galactus escondido en el fondo. A Nightcrawler le quedó bien, porque el personaje siempre aparece agazapado; a Deathlok le quedó fatal. Ya no era solo qué comprabas: era cómo estaba parada la figura dentro de su caja.
Hay un detalle que cierra el círculo y que en su momento nadie subrayó: Galactus, el primer personaje de la historia armado a pedazos, lo había creado Jack Kirby cuarenta años antes.
De siete cajas a diez
Lo que empezó como una manera de hacer posible un personaje imposible se convirtió rápido en otra cosa. La décima ola repitió la fórmula con un Centinela, y de ahí siguieron Apocalipsis, Onslaught, Mojo, MODOK. Para cuando llegó el Giant-Man, Toy Biz repartió las piezas en diez figuras, incluida una variante.
Mattel lo copia y le cambia el nombre
En 2008 Mattel arrancó DC Universe Classics con el mismo mecanismo y otro nombre: Collect and Connect. Diecisiete olas, diecisiete armables, todos esculpidos por Four Horsemen, y una selección de villanos que hoy se lee como una lista de deseos: Metamorpho abrió la línea, siguieron Gorilla Grodd, Solomon Grundy, Despero, Metallo, Kalibak, Atom Smasher, Giganta, Chemo, Imperiex, Kilowog, Darkseid, Trigon, Ultra-Humanite, Validus, Bane y el Anti-Monitor.
Dos de esos nombres cuentan una historia por su cuenta. El Kalibak de la ola 6 y el Darkseid de la ola 12 son padre e hijo, y los dos son creaciones de Kirby. Mattel usó el mecanismo que Toy Biz había inventado para armar a un personaje de Kirby, para armar a dos más — y eso era apenas una parte de lo que estaba haciendo con esa línea, que se cuenta completo en el artículo de Super Powers.
El Anti-Monitor de la ola 17 llevó la idea al extremo: las cajas traían puntos recortables que se canjeaban en el Comic-Con de 2009 por la figura. Ya ni siquiera armabas nada: recortabas cupones y viajabas a San Diego.
McFarlane lo heredó con la licencia de DC y lo lleva usando seis años. La pregunta obvia, entonces, es si vale la pena la carrera.
El promedio, que aquí miente más que de costumbre
Tomamos 209 piezas de olas armables de McFarlane DC, su precio de lista original y lo que se ha pagado por ellas en transacciones ya cerradas, y el promedio da +38%. Ese número no describe nada: adentro hay olas en +219% y olas en −56%. Doscientos setenta y cinco puntos de distancia entre la mejor y la peor decisión que pudiste tomar con el mismo mecanismo de compra, en la misma tienda y el mismo año.
Las que valieron la carrera
| Ola armable | Sobre lista |
|---|---|
| Bruce Wayne | +219% |
| Mr. Freeze | +197% |
| The Monitor | +153% |
| Lobo | +152% |
| Beast Boy | +147% |
| Batman Ninja | +133% |
| Clayface | +117% |
Ahora la otra cara, que es la que casi nadie enseña.
Y las que no
| Ola armable | Sobre lista |
|---|---|
| Steppenwolf | −15% |
| Killer Croc | −19% |
| Grapnel Blaster | −21% |
| King Shark | −24% |
| Frost King | −39% |
| Darkfather | −40% |
| Ares | −56% |
El que juntó la ola de Bruce Wayne triplicó su dinero y el que juntó la de Ares perdió más de la mitad, con el mismo esfuerzo y la misma paciencia.
Qué separa a unas de otras
Mirando las dos listas juntas aparecen tres patrones.
Uno: el armable importa menos que sus acompañantes. Bruce Wayne, en sí mismo, es un señor de traje que no es una figura espectacular ni de lejos, y lo que se llevó esa ola fueron los personajes que venían con él. Ares, en cambio, es un dios de la guerra imponente y encabeza la peor ola del archivo. La compra no es «quiero al armable»: la compra son cuatro figuras, y las cuatro se venden después por separado. Es lo mismo que ya sabía Toy Biz en 2005.
Dos: cuando el armable no es un personaje, se hunde. Ahí están el Grapnel Blaster y el Justice Buster, porque nadie hace una carrera de cuatro cajas por un gancho. Ese porqué es lectura nuestra, no sale de ningún número.
Tres, y éste es el aviso práctico: el mismo personaje puede estar en las dos listas. King Shark aparece dos veces en el archivo: la ola marcada como Collect-and-Connect va en +30% y la marcada como Build-A-Figure va en −24%. Mismo tiburón, dos olas, cincuenta y cuatro puntos de diferencia. No basta con saber qué armable trae la ola: hay que saber cuál ola.
Una cosa que el mercado castiga y otra que premia
Todos estos porcentajes salen de las figuras sueltas de cada ola, y la pieza armada y completa es otra historia: suele valer bastante más que la suma de sus partes. Lo cual tiene una lógica cruel, porque el que juntó las cuatro cajas se quedó con algo que nadie más tiene ganas de juntar, y por eso se lo pagan: está cobrando su paciencia, no su plástico.
El castigo está del otro lado, en las figuras sueltas de una ola mala, que se quedan sin comprador porque el que las quiere ya las tiene y el que no, no las quiere.
Antes de arrancar una carrera
La cuenta conviene hacerla con la calculadora en la mano y no con el entusiasmo: una ola completa cuesta cuatro figuras a precio de lista, y eso es real, es hoy y se paga por adelantado. Lo que esa ola vaya a valer después no lo sabe nadie, y las dos tablas de arriba muestran que el rango va de perder la mitad a triplicar.
El único consejo que aguanta los números es aburridamente sensato: si las cuatro figuras de la ola te gustan por separado, la carrera ya valió la pena antes de empezar. Si vas a comprar tres que no quieres para llegar a una que sí, estás apostando, y conviene saber que estás apostando. Que tampoco tiene nada de malo; solo hay que llamarlo por su nombre.
Y el reloj, que en esto sí importa
McFarlane deja DC el 31 de diciembre de 2026, y las olas que estén a medio armar se quedan a medio armar: no va a haber reimpresión ni segunda oportunidad, porque la fábrica cambia de dueño y de escala. Si te falta una pieza para cerrar un armable, éste es el último año en que esa pieza va a existir en una caja nueva. Eso no la vuelve valiosa: la vuelve difícil, que en coleccionismo a veces es peor y a veces es mejor.
La pinza. Cada ola son cuatro o seis piezas y varias tienen menos de diez transacciones registradas, así que son señales de dirección y no cotizaciones. Las mejor sostenidas del grupo son Clock King con cincuenta y dos ventas, Bane con cuarenta y cinco y Jonah Hex con treinta y nueve; ésas sí se pueden mirar con confianza. Y como siempre, estos números no separan pieza sellada de pieza suelta ni miran el estado de la caja.
Falta lo que más pesa desde acá: son transacciones en dólares en Estados Unidos. México es otro mercado, y juntar una ola completa implica cuatro veces el envío internacional o una suerte enorme. Que es, en el fondo, la razón por la que casi nadie las termina. En la tienda tenemos dos olas completas, la de Atrocitus y la de Bane, con sus cuatro figuras cada una.
Veinte años después de aquella mesa de Toy Biz, el mecanismo sigue haciendo lo mismo que hacía el primer día: convierte un personaje que nadie compraría solo en algo que siete personas persiguen por separado. Lo que cambió es que ya no se usa solamente para los que no caben en la caja.
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- El único cheque que cobró Jack Kirby — el creador de Galactus, Darkseid y Kalibak, y la única vez que le pagaron.
- ¿Y eso cuánto vale? — el análisis completo de 1,262 figuras y por qué se acaba la línea.
- Gold Label no quiere decir raro — qué significa de verdad cada etiqueta de la caja.
De dónde salen los números: los precios de reventa vienen de la base pública de Action Figure 411, que registra transacciones cerradas de eBay, sin separar por estado de la pieza ni del empaque. El cruce contra precios de lista, los agrupamientos y las conclusiones son nuestros. Corte: agosto de 2026.
Otras fuentes: Marvel Database · The Fwoosh, archivo de la serie 9 · Art of Hobby, reparto de piezas y empaque · Wikipedia, DC Universe Classics · DC Hall of Justice Wiki · The Clearance Bin. Imagen de portada de un anuncio de eBay.
Aviso: este artículo es información de mercado, no asesoría de inversión. Los porcentajes describen transacciones ya ocurridas en el mercado estadounidense y no predicen precios futuros. El valor de una figura de colección puede subir o bajar. The Backroom Pop no garantiza revalorización de ninguna pieza de su catálogo.